domingo, 14 de marzo de 2010

¿Casualidades o causalidades?: la Teoría de la Serialidad



¿Alguna vez os habeis preguntado cómo y por qué se originan las coincidencias? ¿Son fruto de la casualidad o existe alguna ley que las rige y las genera de algún modo?.

Paul Kammerer (1881-1926) fue un biólogo austriaco que se dedicó durante toda su vida a registrar y anotar todas las coincidencias que experimentó en su día a día. Dedicó horas y horas de su vida a anotar cualquier suceso fruto de la casualidad, por pequeño e insignificante que fuese. Llegó a ser tan grande su base de datos que pudo constatar que las casualidades se agrupaban en series de la misma naturaleza. Es decir, no sólo se producía una casualidad en un hecho determinado sinó que además se repetía otra casualidad similar en otro hecho similar. Esto le llevó a acuñar su Teoría de la Serialidad, según la cual estos hechos tienden a presentarse en secuencias que él definió como “recurrencias coherentes de cosas o acontecimientos similares que se repiten en el tiempo o en el espacio sin estar conectados por una causa activa”

En mi trabajo he podido constatar que esto ocurre. Así os informo que cuando diagnostico un cálculo vesical en un perro, algo relativamente poco frecuente en nuestra casuística, no pasan ni dos semanas que vuelvo a tener otro perro con la misma patología. Luego puedo estar más de un año sin volver a ver otro caso, pero tened por seguro que cuando lo vuelva a ver, volverán a ser dos casos seguidos. Y no sólo ocurre con los cálculos, también me ocurre con los perros mordidos en peleas fortuitas, con los megaesófagos, con los cuerpos extraños en el digestivo… Entre los compañeros bromeamos y cuando nos llega el primer caso, nos decimos: “¿a ver cuánto tarda en venir el otro?”.

¿Y qué puede hacer que dos cosas tan poco frecuentes se produzcan en el mismo periodo de tiempo y en el mismo lugar espacial como para poder ser percibidos por la misma persona o personas? ¿La casualidad? ¿El azar? Cuando mi hermano mayor acudió a filas para hacer el servicio militar, descubrió que ese mismo año se alistaba otro joven con exactamente su mismo nombre y sus mismos dos apellidos. Y mi hermano tiene un nombre compuesto no muy común pero que también coincidía con el del otro joven. Pero es que además vivía unas calles más arriba, o sea, en su misma ciudad y tenía su misma edad. ¿Es fruto de la casualidad que dos personas nazcan el mismo año, se llamen exactamente igual y vivan en la misma ciudad del planeta? No, según la teoría de la Serialidad.

Estas preguntas ya habían interesado en la antigüedad a filósofos y pensadores. Así Hipócrates, en el siglo I a. de C. ya escribió: “hay un movimiento común, una respiración común, todas las cosas están en solidaridad las unas con las otras”. La coincidencia se daría cuando dos elementos solidarios o afines, se buscan el uno al otro. El filósofo renacentista Pico della Mirandola escribió “en primer lugar hay una unidad en las cosas por la cual cada cosa forma un conjunto consigo misma. En segundo lugar, existe la unidad por la cual una criatura está unida a las otras y todas las partes del Universo constituyen un mundo”.

Posteriormente a Paul Kammerer otros científicos y pensadores se interesaron y desarrollaron esta teoría. Entre ellos el Físico Wolfgang Pauli, que ganó un premio Nobel de física y el psicólogo y filósofo Carl Gustav Jung. Según Pauli, las coincidencias eran “huellas visibles de principios desconocidos” y según Jung, tanto si se presentan aisladas como en serie, “son manifestaciones de un principio universal apenas conocido que opera con bastante independencia respecto a las leyes físicas”. Los que han interpretado sus tratados, concluyen que las coincidencias son manifestaciones de una misteriosa fuerza que opera en el Universo y que está tratando de imponer su propia disciplina sobre la total confusión que rige la vida humana. En el otro extremo están los pensadores que niegan la existencia de dicha fuerza y que afirman que las casualidades son meros caprichos del destino.

¿Existe una fuerza que nos conecta a todos y que entrelaza nuestras vidas? ¿Existen leyes en el Universo que desconocemos todavía y que explicarían estos sucesos casuales convirtiéndolos en causales? Podrían ser meros caprichos del azar pero si repaso mi vida y soy consciente de muchas de esas casualidades, las analizo y observo qué hechos han desencadenado, no puedo evitar pensar que son pequeñas pistas que se me han dejado para construir mi destino. Así que decido vivir el día a día en un estado observador y consciente para, llegado el momento, poder detectar esas “casualidades”. Se que no siempre voy a poder interpretarlas con seguridad pero al menos me plantearé su existencia como “causalidades” a partir de las cuales voy a poder desencadenar unas cosas u otras. Y eso ya es algo. Es una pequeña ayuda que se nos brinda y que debemos aprovechar. Existe el libre albedrío pero si estamos atentos podemos intuir esas pistas que se nos ofrecen para ayudarnos a encontrar nuestro camino y sentido en la vida.

Míguel Ángel Romero Fuentes

Miembro de Lux Vitae - Luz de Vida
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